miércoles, 22 de febrero de 2012

Tu risa...



Hoy, leyendo uno de los blogs que sigo, me he llevado una grata sorpresa.
Manuel, el creador del blog “Reflexiones” ha publicado varios poemas de Pablo Neruda, y entre ellos había uno, “Tu risa”,  que he recordado de una manera especial.
Este poema lo escuchaba siendo jovencita. Lo cantaban Olga Manzano y Manuel Picón.
Recuerdo cómo rebobinaba hacia atrás la canción del casete para volver a escucharla. 
En su momento me la aprendí, pero no ha sido hasta hoy que me he dado cuenta del verdadero significado de la canción.

Cada día  le doy mayor valor a la risa. Pienso que si riéramos más, si tomáramos la vida  con más alegría, viviríamos con menos stress y  mucho mejor.
Sé que hay momentos en los que no se puede reír aunque se quiera. 
No es cuestión de forzar una sonrisa sin ganas. Pero si la risa la vamos incorporando en nuestra vida de manera natural, seguro que cada vez nos costará menos hacerlo.
Yo lo intento siempre que puedo y me doy cuenta que cada vez me cuesta menos sonreír, me sale más espontáneo. 

Hablo por teléfono y río con quien me habla.
Miro la tele, y me veo sonriendo ante unas palabras dichas por un presentador, por un concursante,…por unos dibujos animados que me ayudan a pasarlo bien.
Paseando todos los días con mi hijo escucho la radio. Siempre acabo sonriendo por algo que dicen.  
 A menudo me cruzo con la gente y me ven reír, les saludo y sigo adelante, escuchando y disfrutando tanto de lo que escucho como del paisaje y de mi compañero de viaje que, aún sin  saber  por qué me río, me regala una sonrisa que tanto bien nos hace a los dos.

Hoy,  con su permiso y mi agradecimiento a Manu por hacerme recordar estos momentos, deseo compartir con quienes me leen este video que fue tan especial para mí y que cada vez que lo escucho me emociona.

uxue 



¡Si, y sólo entonces, recuerda que cuando la vida te presente mil razones para llorar, descubre que tienes mil y una razones para sonreír!

(P. Francisco Baena)


jueves, 16 de febrero de 2012

Munduari begiratzeko modu bat...Una manera de mirar al mundo



Una manera de mirar el mundo.
Una manera de cantar entre amigos.
De sentir el sol junto a un muro.
Una manera de esperar.

Una manera de tocar las hojas del haya.

Una manera de leer la piel.
Una manera de conocer el viento sur.
De llorar dentro de un coche.

No la mejor.

No la más hermosa.
Tal vez antigua,
tal vez muy pequeña.

Una manera de mirar a los ojos.

Una manera de hacerse preguntas.
De coger la mano.
Una manera de soñar.


lunes, 13 de febrero de 2012

Recuerdos agridulces



A veces escucho o leo algo que me afecta. En mi impulso de responder enseguida lo hago sin reflexionar y después de dicho ya no hay vuelta atrás, no se puede borrar. 
Es como el papel arrugado, que por mucho que lo quieras poner en su forma original nunca lo lograrás. 
Así pasa con las palabras, que una vez dichas ya no tienen vuelta atrás y el daño está hecho.

De  un tiempo a esta parte lo que hago es escribir lo que se me ocurre y luego lo guardo, sin enviarlo hasta que no esté segura.
En la mayoría de los casos ha sucedido que lo he borrado sin llegarlo a enviar, pues el daño que puedo causar con lo que diga no es justificable para aliviar mi mente.
Y después me he sentido mejor por ello, en paz. 

Si mi respuesta es hablada ahí es más difícil controlarme, pues respondo al momento,…pero incluso de esta manera intento pensar antes de hablar.
No siempre lo consigo aunque es un reto y compromiso conmigo misma.


Hoy es uno de esos días en el que después de varios borradores de respuesta a un escrito que me  ha afectado,  he llegado a la conclusión que lo mejor es dejarlo estar, terminar de una vez por todas y seguir adelante.

Sin embargo, aun ganando esta lucha interior entre responder o callar, la sensación que queda es de decepción, de impotencia y de perder definitivamente algo, a alguien,  que apreciaba de una manera especial.


La memoria es sabía, almacena en la mente aquello que significó mucho para nosotros y que nos enseñó. Y elimina lo  que nos perjudica.

A mí me sucede eso, que si un recuerdo  me está perjudicando, muevo la cabeza mentalmente y lo alejo de mí…me relajo y empiezo de nuevo.
Lo aprendí de niña,  en la soledad del internado, cuando alguien me hacía daño y no podía defenderme, cerraba mi mente y no permitía que esa persona, después de que se hubiera ido, siguiera haciéndome daño  con el recuerdo .



Hará  más de cinco años empecé construyendo un castillo especial.
Un castillo lleno de ilusiones,…Un castillo donde yo era la princesa…Un castillo donde existía un príncipe,…Un castillo lleno de sueños y fantasías.

…Pero era un castillo de arena.

Aunque, en ese momento no quería reconocerlo, en mi interior sabía que así era. Pero mientras se levantaba, mi vida iba cambiando y con ella la promesa de  un futuro  de cuento de hadas, con el que siempre había soñado una mujer luchadora,  desde que era una niña, hace tantos años...

Los castillos en la arena son bonitos cuando se  están construyendo. El entusiasmo que se pone en ese momento es muy grande.
 
A veces van perdiendo arena y la vamos añadiendo de nuevo  para que quede como lo dejamos, resistiéndonos a que desaparezca. 
Era tan enorme la ilusión que se había puesto en ello que se hacía lo imposible para que se manteniera en pie.
...Pero ya nunca quedará como al principio, cada  pequeño derrumbe le afectará,...nunca será igual.

…Y llega un momento en que este castillo, por mucho que se quiera mantener en pie, se derrumba y deja de existir.

Al principio este castillo se cuida mucho, a base de sueños y promesas.
Tantos sueños, tantas promesas,....

Sin embargo, los sueños, cada vez más lejanos, las promesas incumplidas, el cansancio, la falta de ilusión,... hacen que el castillo vaya cediendo poco a poco  y pierda consistencia. 

El tiempo es muy  sabio.  Ayuda a olvidar, también ayuda  a pensar y  a darnos cuenta de  que no podemos estar toda la vida pendientes de un castillo de arena que en cualquier momento se destruirá.

Entonces es cuando hay que aceptar esa realidad, cuando hay que dejar que el castillo se derrumbe y con ello los sueños que existían mientras creíamos en él y lo construíamos.


No me arrepiento de haberme atrevido a romper con todo lo que me daba seguridad en ese momento y arriesgarme a construir el castillo de arena.
No me arrepiento,...porque es tanto lo que he aprendido, es tanto lo que he sentido,…es tanto lo que he amado en esos momentos….que eso quedará como un recuerdo que nunca olvidaré.


Y  durante esa época de construcción y aprendizaje es cuando crecí realmente y cuando empecé a sentirme dueña de mi vida.



Por todo esto y por  mucho más, es por lo quiero callar,  dejando a un lado los impulsos y el orgullo. 
Quedarme con lo que en verdad merece la pena, con los momentos tan especiales mientras el castillo iba formándose. 
Conservar los sueños creados en ese momento, con las risas y las lágrimas.

...Y con mis nuevos recuerdos, que siempre formarán parte de este baúl tan especial, que empecé siendo niña y que seguirá conteniendo los sueños que formaron parte de mi vida y  deseo conservar.



Hoy es el momento pasar página definitivamente, dejando a un lado los imposibles y empezar una nueva construcción real, con una base  más consistente, más segura y con nuevos sueños.


…Porque el soñar forma parte de la vida, porque nunca dejaré de hacerlo,...y porque sé que después de la lluvia siempre vendrá el arco iris, lleno de maravillosos colores, que nos ayuda a ver la vida con más ilusión.


uxue  






jueves, 9 de febrero de 2012

Tres cosas importantes en nuestra vida...



Tres cosas irrevocables para la Vida son:

El Tiempo...
Las palabras...
y las oportunidades...

Tres cosas que no debes negarle a tu Vida son:

Serenidad...
Honestidad...
y esperanza..

Tres cosas que deterioran la Vida son:

El orgullo...
La arrogancia...
y el enojo...

Tres cosas que son tu elección...

Tus sueños...
Tu éxito...
y tu destino...

Tres joyas que se tienen en la vida son:

La autoestima...
El amor...
y verdaderos amigos... 



El lugar que me rodea

El lugar que me rodea