Hace algo más de quince días me animé abrir este nuevo blog.
Registrarse fue sencillo. Ya sólo quedaba el empezar a darle forma y escribir.
A partir de ese momento empecé a mirar este cuaderno desde otro punto de vista.
En mis paseos por la tarde pensaba en ello y fue cuando empezó a fraguar en mi mente el poner algo más personal, más mío:
Mis sentimientos, mis pensamientos diarios.
En él pongo cosas que he leído y visto en este mundo virtual. Que me han gustado y ayudado.
Y también deseo hablar de mis experiencias vividas, tanto en el pasado como en mí día a día.
No son historias inventadas ni leídas en otro sitio, es mi realidad.
No sé inventar historias, ni soy escritora. No tengo esa capacidad para ello, ni lo pretendo.
Lo que es mío, de mi vida y personal, va con mi firma.
Cuando miro dentro de mí, es cuando veo lo que siento y pienso. Lo que fui.
Mis deseos y mis sueños.
Lo que intento es transmitirlo como mejor puedo.
Son historias, “retales”, reales de una persona más en este mundo de tanta gente con tantas cosas que contar.
Sucede a menudo cuando alguien interioriza dentro sí mismo, contando sus propias experiencias. Estas salen de forma sencilla, sin adornos.
Cuando se habla con sentimiento, con el corazón en la mano, las palabras surgen de forma rápida y transparente. Y eso es lo que consigue llegar a las personas.
No tengo pretensiones sobre este blog.
El principal objetivo es compartir estas vivencias con los demás.
Mis escritos, basados en mis experiencias, siempre los haré desde una perspectiva positiva.
Donde la lucha y las ganas de salir adelante priman sobre todo lo demás.
Donde no existe el derrotismo, ni el reproche.
Y sobre todo, desde la aceptación y comprensión de lo que uno ha vivido.
Soy diferente, a veces algo loca.
Me gusta ser diferente.
He hecho algunas locuras para conseguirlo…
“Hay un placer en la locura que sólo los locos conocen”
Asumo los riesgos y sobre todo, asumo las consecuencias que todo ello conlleva.
Detesto la autocompasión. No es buena para nadie y es donde comienza poco a poco la autodestrucción.
Todos tenemos algo que contar, algo que enseñar y mucho que dar.
Ya sea a un ser querido, a los amigos, a desconocidos,...
O… en un sitio como éste. Donde uno se sienta, se relaja y se deja llevar por sus pensamientos y sentimientos.
Hoy, mientras escuchaba la música que tanto me gusta y me relaja, reflexionaba sobre mis motivos.
Es para la gente que más quiero y que son lo más importante de mi vida. Y a ellos va dedicado todo esto que escribo aquí y que les dejo con todo mi cariño.