domingo, 6 de noviembre de 2011

Menudo diluvio!!




Este fin de semana los paseos han sido pasados por agua.
Ya habían anunciado que llovería mucho y este lugar estaba en alerta naranja por lluvias y viento.
Pero…, con lluvias, con nieve, con granizo,…el paseo es obligatorio.
Ayer llovió bastante en la vuelta de la mañana y tarde, pero tuvimos suerte y apenas nos mojamos, pues lo hacía con insistencia pero sin aire. Hoy por la mañana ha llovido  más fuerte y nos hemos mojado algo más, sobre todo por el aire que se iba intensificando.
Lo peor ha sido hoy por la tarde. El paseo parecía un camino inundado. En algunas zonas, sobre todo por el parque donde hay bastantes árboles, los desagües estaban atascados con las hojas y la gran cantidad de agua que caía por metro cuadrado, no daban a basto, por lo que se han formado  pequeños riachuelos en el camino. No había forma de esquivarlos, nos llegaba hasta los tobillos y ya desde el principio el agua llegó a formar parte de nosotros.
A la ida el aire soplaba con fuerza dándonos de frente, daba igual que lleváramos paraguas, el aire hacía que la lluvia nos pegara en la cara y nos mojaba enteritos.
El río que dejábamos a nuestra derecha estaba a tope, con ganas de sobrepasar el poco trecho que le quedaba para invadir el camino.
Durante el recorrido apenas hemos visto gente que se animara a caminar debajo de la lluvia, sólo ha pasado una pareja joven con dos perros, uno de ellos iba con un chubasquero azul de niño, estaba gracioso….aunque como dice el refrán “ande yo caliente, ríase la gente”

Nuestros paseos diarios son siempre iguales en recorrido, duran cerca de la hora y es como un circuito, así no volvemos sobre el camino andado y es más ameno. Pero en ese trayecto hay dos zonas que pasamos dos veces, son el primer y último tramo. El en primer tramo el aire iba de frente, pero a la vuelta el aire nos pegaba con fuerza por la espalda bajando hasta las piernas, sin dejar de caernos agua,…así que nos ha dejado empapaditos completamente.
En algunas zonas del recorrido a mi compañero le gusta tocar  las palmas  acompañadas de un salto enérgico. El problema de hoy es que había charcos, así que cuando ha bajado un escalón de la acera ha dado el salto con fuerza y si había alguna zona seca de nuestro cuerpo ya se ha mojado del todo.  Estaba tan mojada que casi no noté esa esa pequeña cascada de agua que me subió con ese salto.

Mientras paseo suelo poner la radio y escucho música, entrevistas o noticias. Hoy escuchaba una emisora local de Bilbao, la locutora nos recomendaba a los oyentes que con un día como hoy lo mejor era estar en casita,  bien resguardados y disfrutando de la tranquilidad del hogar…yo me reía cuando lo escuchaba y le decía a mi acompañante que eso no tenía que ver con nosotros,…nosotros somos especiales, diferentes, tercos,…Y no hay lluvia que nos haga quedarnos en casa…Bueno, yo me quedaría en casita al calorcito en un día como hoy, pero él no aceptaría ese trato, así que lo mejor es hacer lo de siempre y no tentarle a la suerte.
Por lo menos no se ha roto el paraguas, y eso ha sido un triunfo…

Cuando hemos llegado uno de mis hijos me ha dicho que le apetecía chocolate con churros, a lo que he respondido que me parecía muy buena idea. Pero lo primero era que los paseantes nos  quitáramos la ropa mojada, pues estábamos calados hasta las orejas, literalmente. No había un sitio seco, ni de ropa ni de piel.
Nos hemos dado una ducha y hemos tomado un chocolate con churros riquísimo que nos ha calentado y nos ha dejado como nuevos y preparados para otra nueva hazaña.  

Y ahora, sentada en la cocina, mientras termino de escribir esto, contemplo desde la ventana cómo la lluvia sigue cayendo de forma insistente, cómo el aire golpea los cristales mojándolos con las gotas de lluvia...cómo la noche acecha de forma rápida, haciendo compañía a esa lluvia que no tiene intención de parar. 
Este otoño le ha costado soltarse, caían unas gotas y paraba,...pero, este fin de semana se ha soltado y lo ha hecho con ganas, con fuerza, llenando los ríos, regando los campos,...y mojando a quien se atreve a salir y quiere formar parte de ella...
uxue 

viernes, 4 de noviembre de 2011

Valor...Osho

 
"No conozco un valor mayor que el necesario para mirar dentro de uno mismo".

"La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás".

(Osho)

martes, 25 de octubre de 2011

Menuda paciencia...


Esta transcripción, aunque parezca exagerada, es verídica y exacta. Es una clase de INGLÉS con 1º ESO (11/12 años) un jueves a 5ª hora. Sólo es un ejemplo.

Los nombres de los alumnos son ficticios para que su ignorancia quede en la intimidad de la clase.

 La ha escrito el profesor:

Yo: Bueno chicos, hoy vamos a estudiar el vocabulario de las comidas en inglés: copiad estas 5 categorías (las escribo en la pizarra) y escribís en cada columna todas las palabras que os sepáis.
Amanda: ¿En inglés?
Yo: Sí, mejor que en ruso, en inglés.
Luis. Profe, ¿cuántas categorías?
Yo: 5. Las que hay en la pizarra.
Luis: A mí no me caben.
Yo: Pues prueba a poner la hoja apaisada
Luis: ¿Qué significa apaisada?
Yo: Horizontal, o sea: así (lo demuestro)
Juan: ¿Qué título ponemos?
Yo: Prueba con “Food”, que es el que he escrito en la pizarra.
Fran: ¿Puedo hacerlo a lápiz?
Yo: No, no puedes. Ya sabes que en el cuaderno sólo se escribe con bolígrafo.
Jessika:¿Cómo se dice pepino?
Yo: He dicho que escribáis el vocabulario que sepáis vosotros. No el que sepa yo.
Noel: ¿El huevo es una verdura?
Yo: No, no es una verdura
Federico: ¿Qué título ponemos?
Yo: Lo he dicho ya dos veces.
Amanda: ¿Se puede poner “rechicken”?
Yo. No, porque repollo no se dice así en inglés (risas generalizadas)
Nieves: ¿Cómo se dice calamar?
Yo: He dicho que escribáis el vocabulario que sepáis vosotros. No el que sepa yo.
Jesús: ¿Hay que escribirlo en el cuaderno?
Yo: Pues a no ser que quieras escribirlo en la mesa....
Ricardo: Profe, ¿pero, qué hay que hacer?
Yo: ¿Pero tú te has lavado las orejas esta mañana?
Nieves: ¿Puedo poner zumo en la categoría de postres?
Yo: Mejor ponlo en la de líquidos.
Fran: ¿Puedo poner pollo en la categoría de postres?
Yo: En este continente, no.
......................................

10 minutos después:

Yo: bueno, ahora vamos a empezar. Levantáis la mano y vais diciendo palabras; yo las escribo en el encerado. Empezamos con las verduras.
(Levantan la mano 10 alumnos y todos gritan a la vez distintas verduras)
Brócoli!
Carrots!
Salad!
Pepination!
Eggs!

Yo: he dicho que los huevos no son una verdura. Y por favor, levantad la mano y esperad a que yo os nombre para decir la palabra porque no tengo 10 orejas para entenderos a todos al mismo tiempo. ¡Arturo, no le pases notitas a María que se las leo al resto de la clase!
Arturo: ¿Con cuál empezamos?
Yo: Con las verduras. Empieza tú, Marisol.
Marisol: Es que se me ha olvidado el cuaderno en casa.
Yo: ¿Y qué llevas haciendo estos 15 minutos, criatura? A ver, hazlo tú, Pepe.
Pepe: ¿Quién, yo?
Yo: Eres el único Pepe que hay en la clase, así que vas a ser tú.
Pepe: Orange
Yo: La naranja me la pones en frutas, por favor.
Juan: Profe, el otro día oí un chiste verde, ¿puedo contarlo?
Yo: Pues aunque haya verduras de por medio, no, no puedes contarlo.
María: ¿Esto cae en el examen?
Yo: Bueno, puede que tengáis suerte y para entonces esté recuperándome de esta clase en un sanatorio mental, y entonces no habrá examen.
Todos: BIEEEEEN


Qué paciencia......!!!!!!!

domingo, 23 de octubre de 2011

Un paseo diferente...



Hoy el día se ha levantado claro, con viento del sur y una temperatura agradable que invitaba a pasear y disfrutar del aire puro y sano, al igual que del paisaje, que se mostraba limpio y  libre de nubes.

En el paseo de la mañana todo fue normal, salimos con los jerséis puestos, pues estos días atrás había refrescado bastante, pero a medida que avanzábamos en nuestro recorrido el sol nos calentaba y tuvimos que quitarnos el jersey. Mi compañero no quería quitárselo, le gusta llevarlo, pero al ver que yo  me lo he puesto en la cintura me ha dejado quitárselo y ha hecho el gesto para que se lo pusiera a él también en la cintura.
Así ha transcurrido el paseo sin contratiempos y  muy  tranquilo.

Por la tarde ha sido diferente…

El cielo se estaba nublando, el aire seguía persistente y la temperatura muy agradable.
No era necesario el jersey, porque hacía calor. Hice intención para salir sin ponérnoslo, pero no ha colado, él se ha ido a por el jersey y me señalaba para que se lo pusiera. Así que he cogido el mío y me lo he puesto en la cintura, así él también ha aceptado llevarlo en la cintura. 

Una pequeña concesión de cada uno, una nueva victoria para los dos.

Íbamos caminando como siempre:  parada en la fuente, cruzar la carretera por el mismo lugar y hemos llegado a un tramo que da a un polígono industrial,  libre de coches y muy tranquilo.

En ese tramo hemos visto a unos niños, de entre 8-10 años, uno llevaba a un perro con la correa y los otros le acompañaban.
Mi acompañante ha empezado con sus grititos que siempre da mientras paseamos. Los niños se han quedado mirando, una niña parecía algo asustada al no entender el porqué de ese ruido y ver que nos íbamos acercando hacia ellos. Ante estas situaciones les digo que anden tranquilos que no pasa nada. Mucho más no les puedo decir pues no comprenderían el motivo, así que sólo intento tranquilizarles, sin darle la mayor importancia.
Antes de decírselo a la niña uno de los niños se ha quedado rezagado,  llevaban un palo fino y desde atrás le ha pegado a mi hijo con él, le ha dado lo mismo que estuviera yo a su lado, no se ha cortado. No le ha hecho daño, pues llevaba el jersey en la cintura y le ha dado flojo,  pero ése no era el problema. Lo malo es el hecho, la intención de pegar a otra persona por el hecho de ser diferente a ellos y ante la incomprensión de lo que ven, reaccionan haciendo daño a los demás.
Cuando le he visto pegarle le he dicho que eso no se hace, apenas ha mirado ni escuchado.  El chico ha seguido adelante con una sonrisita y nosotros seguíamos nuestro camino.
Cuando miro hacia adelante veo a unos adultos que miraban hacia atrás. Intuí que serían los padres de los niños. Me  lo han confirmado y les he comentado lo que ha sucedido.
Les he dicho que no le ha hecho daño, pero que no está bien lo que ha hecho y que encima se ría.
El padre le ha llamado la atención bastante afectado y le ha dicho que pida perdón, a lo que yo he contestado que no se lo pidiera, pues mi hijo no lo iba a comprender, yo estaba bastante sensible en ese momento y no deseaba alargarlo más, quería seguir con el paseo y no darle más vueltas al asunto, ya que si lo alargaba sería más doloroso y eso era lo que no quería. 
Sólo quería que lo supieran para que le comente a su hijo y le ayude a reflexionar sobre lo que ha hecho y que no se debe pegar a nadie por ser diferente.

Con este tipo de situaciones me he encontrado en más de una ocasión. Sobre todo con niños que al no comprender lo que sucede reaccionan riéndose o, como en este caso, pegándole, ante los ruidos y los gestos diferentes. 
Y en esta caso   iba  de la mano con él.
Si no hubiera yo estado con él,… ¿qué habría hecho entonces el chiquillo?

Al cabo de tantos años conviviendo con esta situación y siendo consciente que puede darse en cualquier momento, podría haberme acostumbrado y dejarlo pasar. Pero una madre (o un padre), nunca se acostumbrará a que le hagan daño a su hijo, sobre todo cuando esta persona es más vulnerable que los demás.

Podría protegerle tanto a él como a mí del exterior, podríamos estar en casa encerrados como en una urna de cristal,…ahí es posible que nadie nos hiciera daño,…pero de esa forma nos perderíamos tantas cosas, sobre todo él, porque es quien más disfruta saliendo a la calle, tomando el autobús para ir al Centro de Día,  yendo a la piscina, corriendo a beber agua cuando ve la fuente, riendo, gritando y dando palmas,…y sobre todo…transmitiendo esa felicidad que se percibe  cuando se le mira y uno se contagia de su sonrisa.

Sé que habrá más situaciones como las de hoy, que habrá momentos en que uno se hace más consciente de las injusticias y las  debilidades  de uno mismo y de los demás.   Pero ésos son momentos que pasan y que a la vez nos hacen conscientes de la realidad y de lo que de veras nos importa.

Hoy, nuestro paseo fue diferente,…aunque ha sido duro,  ya está olvidado y mañana volveremos a salir con las mismas ganas e ilusión que siempre.


uxue  

El lugar que me rodea

El lugar que me rodea