Esta es una de las primeras canciones que escuché en Euskera y me enganchó desde el principio.
Me regalaron la cinta , cuando aún vivía en Madrid, y la tenía casi gastada de tanto escucharla.
Nere herriko neskatxa maite ahozko lorez zaitut gaur laztantzen itsaso garden, lur gozoko landare kresalaren usain, zeru kolore nere bihotzaren taupaden hotsez zure grazia dut kantatzen.
Bihotz minberen egunsentia herri sufrituaren lamia ipuin zaharren piper eta eztia erreka garbien kantu bitxia udazken lizunez zaude jantzia izar zerutarren irria.
Hoy, mientras paseaba, pensaba en qué poner de postre y se me ha ocurrido hacer un rico pastel. Hace años que una amiga me dio la receta y durante una temporada lo ponía a menudo. Luego dejé de hacerlo y la receta se me perdió.
Hará unos días esta amiga nos invitó a las amigas a ese pastel. Entonces recordé lo rico que estaba y cuánto hacía que no lo ponía. Así que le pedí la receta y aquí está mi pastel hecho por mí.
Recuerdo que era muy sencillo de hacer y muy rico, además de nutritivo.
Aquí pondré la receta por si alguien se anima hacerlo y de paso, si otra vez la vuelvo a perder, aquí la tendré como recordatorio.
PASTEL DE ARROZ
Ingredientes:
2 huevos 1 yogur natural 2 medidas del yogur de harina 2 medidas del yogur de azúcar 1/2 medida del yogur de mantequilla previamente derretida, templada 4 medidas del yogur de leche
Preparación:
Batir los huevos y luego añadir todos los demás ingredientes y batirlos hasta que se mezcle todo bien.
En un recipiente redondo, y sin aberturas, huntar un poco de mantequilla para que luego no se pegue el pastel y sea más fácil despegarlo.
Echar el contenido en el molde y ponerlo en el horno previamente calentado a unos 180º ó 200º de temperatura (según los hornos de cada uno).
Dejarlo de 25 a 30 mintuos y ya está listo.
Se mira si se desea más o menos hecho, eso cada cual calcula cómo le gusta más.
Cuando se enfría ya está listo para comer y super-riquísimo.
En casa entre tres ya nos hemos comido la mitad y a la tarde cae lo que queda.
Así se ve el pastel por dentro, muy suave y delicioso.
Anotaciones:
El vaso del yogur de plástico es el medidor que utilizo para los demás ingredientes. A mí no me gusta muy dulce por lo que yo sólo echo un vaso de azúcar y está riquísimo. Pero la receta es con dos, para el que le gusta más dulce. La temperatura y el tiempo es aproximado, cada uno conoce mejor su horno y sabe cómo funciona y si calienta más o menos.
Hoy mis hijos tenían la intención de ir al monte para recoger setas, pero al ver que llovía no han podio ir. Así que los planes de paseo por el monte se han tenido de cambiar y hemos ido por el sitio de siempre.
Aquí hay mucha afición alas setas, yo no entiendo de ello, pero mucha gente de esta zona sí que sabe reconocerlas.
De recién llegada a este lugar iba a veces a por setas con mi pareja. Había rachas de traer muchas a sólo traer dos o tres, o incluso ninguna.
Yo no sé cómo localizarlas, le solía preguntar cómo sabía que estaban allí, pues están bastante tapadas y luego él también cubría el lugar para que salieran de nuevo.
Foto hecha hace dos años después recoger setas por la zona
Al principio del paseo lloviznaba, pero era tan poco que ni abrí el paraguas. Me gusta sentir la lluvia fina de esa forma.
A medida que íbamos andando la lluvia se fue haciendo más seguida y con mayor intensidad. No era lluvia torrencial, es lo que aquí llamamos Sirimiri, o popularmente “cala-bobos” , porque uno se fía de que apenas llueve y cuando se quiere dar cuenta ya está empapado.
Así que no he tenido más remedio que abrir el paraguas.
Mientras caminaba pensaba en la fiabilidad de las predicciones que dan en las noticias.
Aquí dijeron que ayer llovería y que a partir de hoy habría nubes y claros pero sin llover.
Ha sido todo lo contrario, ayer hubo nubes con buen tiempo y hoy nos hemos levantado con el cielo cubierto y el suelo mojado.
Mi búho del tiempo también creo que se va pareciendo más a los que dan el parte por la tele, porque últimamente no da una.
Creo que se ha declarado en huelga, se ha cansado de trabajar con tanto cambio, y a menudo sucede que en un día cambia de color más de tres veces. Anda desorientado y se ha cansado de pronosticar más en este lugar.
Mi búho desesperado
Recuerdo que hace años compramos un reloj y que también es estación meteorológica para que pronosticara qué tiempo haría.
Funcionó bien el primer mes, pero luego no daba una derecha.Cuando hacía malo daba sol y cuando pronosticaba lluvia al día siguiente hacía un día espléndido.
Solía comentar en casa que debía dar el tiempo del sur, porque con el clima de aquí era un desastre.
El reloj funciona y sigue dando la previsión, pero, aparte de la temperatura, en lo demás anda bastante desacertado.
Durante el paseo he visto a poca gente, unos corrían y otros paseaban, pero no ha sido como en otras ocasiones en que la gente se anima a caminar la mañana de los domingos.
Cuando llueve nos sucede algo curioso y es que mi compañero llega a casa con el lado izquierdo mojado y yo con el derecho.
Al llevar un paraguas para los dos, y aunque es bastante grande,es inevitable no mojarse, no nos tapa a ambos completamente y siempre acabamos algo mojados.
El paraguas empieza a gotear también por la espalda y hoy ha sido más molesto porque al principio no llovía y como hacía calor no hemos llevado el chubasquero, por lo que las gotas nos caían también en la espalda, a veces es complicado controlar el paraguas para que no nos moje.
Debajo del paraguas
Sobre las once hemos llegado y a quitarnos la ropa mojada y a relajarnos hasta la tarde. Puede que con un poco de suerte no llueva esta vez y podamos disfrutar del paseo sin mojarnos.